Dolor cervical

La mayoría del dolor cervical y de la parte superior de la espalda está provocado por una combinación de factores, entre los que se encuentran lesiones, malas posturas, subluxaciones, estrés y problemas discales.

 El grado de flexibilidad del cuello, junto con el hecho de que tiene la cantidad más pequeña de estabilización muscular y que tiene que soportar y mover la cabeza, de 7 kg de peso, implica que el cuello es muy propenso a sufrir lesiones.

La médula espinal pasa por un espacio entre las vértebras para enviar impulsos nerviosos a todas las partes del cuerpo. Entre cada par de vértebras cervicales, la médula envía grandes haces de nervios que bajan por los brazos y, hasta cierto punto, por la parte superior de la espalda. Esto implica que, si nos duele el brazo, es posible que tengamos un problema en el cuello. Los síntomas en los brazos pueden ser entumecimiento, hormigueo, frío, dolor y la sensación de “pinchazos de agujas”.

 Los problemas en el cuello también pueden ser la causa de dolores de cabeza, contracturas musculares en los hombros y la parte superior de la espalda, zumbido en los oídos, disfunción de la articulación temporomandibular (ATM), limitación del rango de movilidad y tensión crónica en el cuello y la parte superior de la espalda.

Lesiones

Como hemos explicado antes, la lesión más habitual en el cuello es el latigazo cervical.

Malas posturas

Una de las causas más frecuentes del dolor cervical y, a veces, de los dolores de cabeza, son las malas posturas. Existe una regla muy sencilla. Mantenga el cuello en una posición “neutral” siempre que sea posible. No doble o incline el cuello hacia adelante durante períodos largos. Además, intente no permanecer sentado en la misma posición durante mucho tiempo. Si tiene que estar sentado durante mucho rato, asegúrese de que su postura sea adecuada: mantenga la cabeza en una posición neutral, asegúrese de que tiene la espalda apoyada, mantenga las rodillas ligeramente por debajo del nivel de la cadera y, si es posible, apoye los brazos.

Subluxaciones

Las subluxaciones en el cuello y la zona superior de la espalda son muy frecuentes debido al alto nivel de estrés derivado de mantener la cabeza erguida, junto con el alto grado de inestabilidad de la columna cervical. La mayoría de subluxaciones se suele concentrar en cuatro zonas: la parte superior de la columna cervical, donde se une al cráneo; la parte central de la columna cervical, donde el estrés mecánico de la cabeza es mayor; la transición donde se unen las vértebras cervicales y dorsales, y el centro de la columna dorsal, donde el estrés mecánico derivado del peso de la parte superior del cuerpo es mayor.

Estrés

Cuando la mayoría de la gente se estresa contrae los músculos de forma inconsciente, en especial, los músculos de la espalda. Las zonas más afectadas son los músculos del cuello, la parte superior de la espalda y la zona lumbar. Para la mayoría de nosotros, el músculo más afectado por el estrés es el trapecio, donde el estrés cotidiano suele provocar tensión muscular crónica y la aparición de nudos musculares.

Hernias discales

Los discos de la columna cervical se pueden herniar o se pueden abombar y presionar los nervios que salen de la columna en esa zona. Aunque los discos cervicales no se hernian tan a menudo como los discos lumbares, en ocasiones se pueden herniar, sobre todo cuando quedan dañados a consecuencia de un latigazo cervical.