Dolores de cabeza

Muchas personas describen la cefalea tensional como la sensación de tener una cinta estrecha alrededor de la cabeza o un dolor sordo detrás de los ojos. Una causa frecuente de la cefalea tensional es una subluxación en la columna cervical.

Los dolores de cabeza afectan a casi todo el mundo en algún momento y se pueden presentar de modos muy diversos. Algunas personas solo sienten dolor en una parte de la cabeza o detrás de los ojos, otras experimentan una sensación pulsátil dentro de la cabeza y algunas llegan a sufrir náuseas, mientras que otras, no. El dolor puede ser sordo o agudo y puede durar desde unos pocos minutos a varios días. Afortunadamente, son muy pocas las cefaleas que tienen causas subyacentes graves, pero las que las tienen requieren atención médica urgente.

Aunque los dolores de cabeza pueden deberse a causas muy diversas, como reacciones a medicamentos, disfunción de la articulación temporomandibular (ATM), rigidez en los músculos del cuello, hipoglucemia, hipertensión, estrés y fatiga, la mayoría de dolores de cabeza recurrentes son de dos tipos: cefaleas tensionales y migrañas. Existe un tercer tipo de cefaleas, menos frecuente, llamado cefalea en brotes, que es parecido a la migraña.

Tratamiento quiropráctico para los dolores de cabeza

Hay numerosos estudios que han demostrado que los ajustes quiroprácticos son muy eficaces para tratar cefaleas tensionales, especialmente, las que se originan en el cuello.

Un informe publicado en 2001 por investigadores del Centro de Práctica Basada en Pruebas de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, afirmaba que “la manipulación vertebral se traducía en una mejora casi inmediata de los dolores de cabeza que se originan en el cuello, tenía muchos menos efectos secundarios y conseguía un alivio más duradero de la cefalea tensional que los medicamentos que se prescriben habitualmente”. Estos descubrimientos respaldan un estudio anterior publicado en el Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics que defendía que la terapia de manipulación vertebral era muy eficaz para tratar las cefaleas tensionales. Este estudio también descubrió que las personas que detuvieron el tratamiento quiropráctico después de cuatro semanas continuaban disfrutando de sus beneficios, al contrario que los pacientes que habían recibido medicación contra el dolor.

Cada caso individual es diferente y requiere una evaluación exhaustiva antes de que se pueda determinar el ciclo de tratamiento quiropráctico más adecuado. Sin embargo, en la mayoría de cefaleas tensionales, se consigue una mejora significativa a través de la manipulación de las dos vértebras cervicales superiores, junto con ajustes de la unión entre la columna cervical y la dorsal.