Hacer ejercicio

Se recomienda mejorar la forma física mediante el ejercicio. Los estudios han demostrado que los síntomas de la fibromialgia se pueden aliviar por medio del ejercicio aeróbico. Aunque el dolor y la fatiga pueden dificultar la realización de ejercicio físico y el llevar a cabo las actividades cotidianas, es esencial permanecer tan activo físicamente como sea posible. La mejor manera de comenzar un programa de ejercicios es empezar con ejercicios de bajo impacto, como caminar y nadar. Empezar despacio ayuda a estirar y poner en movimiento los músculos tensos y doloridos. Hacer aeróbic de alto impacto y levantar pesas pueden provocar un mayor malestar, así que es necesario prestar atención al cuerpo. Cuanto más ejercicio haga, mejor se encontrará.