Tratar la fibromialgia con quiropráctica

El tratamiento quiropráctico es esencial para los que sufren de fibromialgia con el fin de evitar que la columna y los músculos pierdan demasiado movimiento. Dado que la fibromialgia provoca que los músculos se tensen y pierdan parte de su flexibilidad natural, esto se traduce en una pérdida general de movimiento en la columna. La pérdida de movimiento de la columna provoca un reflejo neurológico que hace que los músculos se tensen aún más. Este círculo vicioso continuará y, con el tiempo, provocará un aumento del dolor y de la tensión muscular, pérdida de movimiento, más dificultades para conciliar el sueño y la formación de más nudos musculares cada vez.

La única solución posible es ajustar continuamente la columna y mantenerla en movimiento. No es extraño que las personas aquejadas de fibromialgia vayan a ajustarse la columna tres o cuatro veces al mes para mantener todo el cuerpo relajado y con movilidad. La mayor preocupación al tratar a los pacientes con fibromialgia es que sus músculos han perdido parte de la capacidad de recuperación. Por ese motivo, los ajustes quiroprácticos suelen modificarse ligeramente para que sean más suaves de lo normal. Esto ayuda a disminuir el estrés en los pequeños músculos que sostienen la columna, que pueden lesionarse fácilmente.