Componentes de subluxación vertebral

Los componentes que contribuyen al complejo de subluxación vertebral son cinco:

1 Huesos:

Cuando la vértebra está fuera de posición, no se mueve de forma correcta o se está degenerando. Esto suele provocar un estrechamiento de los espacios entre los huesos por los que pasan los nervios, lo que a menudo se traduce en irritación o pinzamiento del propio nervio.

2 Nervios:

Es la interrupción del flujo de energía normal a lo largo de las fibras nerviosas, lo que hace que los mensajes que viajan por los nervios se distorsionen. El resultado es que todos los tejidos servidos por esos nervios reciben señales distorsionadas del cerebro y, en consecuencia, no pueden funcionar con normalidad.

3 Músculos:

Dado que los nervios controlan los músculos que ayudan a mantener las vértebras en su lugar, los músculos se deben considerar parte integral del complejo de subluxación vertebral. De hecho, los músculos tanto afectan al complejo de subluxación vertebral como resultan afectados por él. Una subluxación puede irritar un nervio, el nervio irritado puede hacer que el músculo se contracture, el músculo contracturado tira de la vértebra adyacente y la saca aún más de su sitio, lo que, a su vez, irrita más el nervio y se crea un círculo vicioso.

4 Tejidos blandos:

El complejo de subluxación vertebral también afecta a los tendones cercanos, los ligamentos, el riego sanguíneo y otros tejidos, ya que la vértebra mal alineada tira del tejido conjuntivo y lo oprime con una fuerza enorme. Con el paso del tiempo, los tejidos blandos pueden quedarse laxos o llenos de cicatrices, lo que dejará a la columna con una inestabilidad o restricción permanente.

5 Componente químico:

Es el cambio en la química del organismo debido al complejo de subluxación vertebral. Con mucha frecuencia, los cambios químicos, como la secreción de un tipo de compuesto llamado “cinina”, son proinflamatorios, lo que implica que aumentan la inflamación de la zona afectada.

 Estos cambios empeoran con el tiempo si no se tratan correctamente, y provocan dolor crónico, inflamación, artritis, nudos musculares, la formación de espuelas óseas, pérdida de movimiento, debilidad muscular y contracturas. Los quiroprácticos han conocido los peligros de la subluxación vertebral desde el nacimiento de la profesión. Cada vez hay más estudios científicos que demuestran el gran impacto perjudicial que tienen las subluxaciones en los tejidos del cuerpo. Para estar realmente sanos es esencial que el sistema nervioso funcione sin las interferencias provocadas por las subluxaciones.