Movimiento

Mantener la movilidad es fundamental para vivir sin dolor ni incapacidad. Mantener una buena movilidad no es difícil, pero no surge por sí sola.

Muchos pacientes con lumbalgia grave comentan que el dolor apareció de repente cuando estaban haciendo algo tan simple como agacharse por cualquier motivo. Cualquier persona estaría de acuerdo en que el cuerpo humano debería ser capaz de realizar movimientos tan sencillos como ese. Entonces, ¿qué ha ocurrido?

En todos estos casos, las articulaciones del cuerpo del paciente estaban “bloqueadas”; prácticamente no se movían. Cuando las articulaciones de una zona del cuerpo no se mueven como deberían, otras zonas tienen que moverse más para compensarlo. Esto crea un importante estrés en las zonas que tienen que hacer el trabajo de las otras, y suele traducirse pronto en dolor e inflamación. Al mismo tiempo, las zonas que no tienen un movimiento normal irán empeorando lentamente porque los músculos se seguirán tensando, las articulaciones se quedarán pegadas y los ligamentos y tendones se acortarán. Esto deja el cuerpo en un estado muy inestable; si no se controla, este proceso continuará hasta que el cuerpo apenas se pueda mover. Así es como una persona llega a sufrir brotes de dolor a la más mínima provocación.

La mayoría de nosotros hemos visto a gente que ha perdido la mayor parte de la movilidad normal. Esto es frecuente sobre todo entre los mayores. Sin embargo, al contrario de lo que se suele pensar, esto no es un efecto inevitable de la edad; más bien, se trata del efecto inevitable de no mantener la movilidad del cuerpo a través del ejercicio, una alineación sana y la mecánica corporal. Hay personas de sesenta, setenta o incluso más años que están más fuertes y más flexibles que la persona media de treinta años, simplemente porque siguen haciendo ejercicio.

Mantener la movilidad es fundamental para vivir sin dolor ni incapacidad. Mantener una buena movilidad no es difícil, pero no surge por sí sola. Como para mantener una buena postura, es necesario que lleve a cabo ejercicios y estiramientos específicos para mantener los músculos, ligamentos y tendones flexibles y sanos. Además, es necesario que todas las articulaciones del cuerpo se sigan moviendo también correctamente. Aunque esto se puede conseguir en gran medida a través de los estiramientos, la mayoría de personas considera que los ajustes quiroprácticos rutinarios son muy beneficiosos.